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Rentabilidad: ¿meta o consecuencia?
17.5.07


Es curioso observar los efectos que una exagerada cultura del corto plazo causa en muchas empresas; una de ellas es terminar siendo una empresa «acordeón»: en tiempos de bonanza expanden el negocio mediante compras o participaciones, la apertura de nuevos negocios o mercados... La desinversión, la venta o abandono de actividades se convierten en sus estrategias para recular cuando la situación general viene mal dada.

El culto a la rentabilidad a corto plazo, al mantenimiento de sus ratios, a la buena consideración de terceros analistas les hace adoptar estas estrategias de permanente cambio y transformación: no han finalizado una reorganización cuando acometen otra renovación. A veces, sin respetar las demoras, ese período de tiempo que debe respertarse entre dos decisiones y que sirve para ver y evaluar los resultados.

Al contrario de lo que pueda parecer, nadie es reprochado a causa de una excesiva atención a la rentabilidad inmediata de los recursos propios en detrimento de asumir riesgos y explorar el mercado, factores clave que todo empresario debe saber gestionar. El desmesurado efecto de ser eficaces arrastra a sus consejos o ejecutivos a ser estériles, inmovilistas, a no dejar de observarse el ombligo. Han vaciado de contenido la gestión y se han olvidado de lo que se cuece extramuros.

Para hacer negocios hay que bajar a la arena, al mercado y obtener clientes. Es algo que todo consultor conoce y no se cansa de repetir. Aunque una estrategia o cambio orientado hacia esos dos aspectos parezca no dar resultados inmediatos, lo cierto es que proveerá de ellos--y en bastante cantidad y robustez--a medio o largo plazo además de cimentar una imagen positiva en el exterior (mercado, clientes, accionistas, medios de comunicación...) Ser rentables y eficientes no es una meta sino una consecuencia de otras decisiones estratégicas.

Si una estrategia orientada hacia el mercado se complementa con otras centradas en el personal--ese activo que vende a la empresa su conocimiento y trabajo--las garantías de éxito aumentan exponencialmente. Es una consecuencia natural de hacer las cosas al margen de modas y tendencias más o menos pasajeras.

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>> Publicado en Categoría: Consultoría

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