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Objetivos inalcanzables que se consiguen analizando las causas que alejan de él
11.1.08


En materia de empresa, como ocurre con los huevos o el aceite de oliva, lo que ahora es contraproducente, una temporada después es saludable, necesario y objeto de parabienes. Las escuelas y facultades que preparan a los directivos tradicionalmente han enseñado hasta la saciedad que para triunfar hay que marcarse objetivos: ni demasiado banales ni inalcanzables, en su justa medida para que requieran esfuerzo y no provoquen frustración cuando se vuelven difíciles de conseguir.

Fernando Trías de Bes--un pensador cuya bitácora es un referente para muchos--afirma que la capacidad creativa de la niñez se reduce en un 90% en la madurez y que somos producto de una sociedad que prefiere a los ciudadanos lógicos--cuyo comportamiento es más predecible--frente a los creativos. Es decir, la sociedad recibe seres creativos y los transformas en máquinas al servicio de la lógica. La creatividad es innata, nunca se pierde y puede reaprenderse.

Trías de Bes opina que “una causa de bloqueo de quienes intentan ser creativos proviene, paradójicamente, de fijarse un objetivo asimilable” en el artículo publicado en El País Semanal el pasado 6 de enero y cuyo enlace soy incapaz de encontrar (lo siento). Ese es el objetivo de una serie de artículos y de la técnica denominada “de los objetivos imposibles” que publicará en ese suplemento semanal.

Se trata de “distraer” la atención que provoca ansiedad por el resultado y dirigirla hacia las causas y problemas que están evitando llegar a ese destino. A veces es mejor preguntarse ¿porqué es imposible ir de A a B? ¿qué causas me lo impiden? que ¿cómo voy a conseguir llegar a B? Una estrategia que responda a las dos primeras preguntas sirve para concentrarse en identificar causas, mientras que en el segundo el cerebro lógico--que “sabe” que es imposible--bloquea la creatividad y aumenta la presión por conseguir un objetivo. Algo parecido ocurre con las voluntades ancladas en el futuro.

Todas estas técnicas tienen que ver con lo que se denomina marketing lateral con y técnicas que permiten observar el bosque desde diferentes posiciones y ángulos.

Esta falta de creatividad puede ser inherente al ser individual. Sin embargo, la wikinomía y la web 2.0, es decir, la participación y la colaboración, son grandes aliados para que muchos seres lógicos terminen siendo realmente creativos cuando tienen objetivos comunes o parecidos. Es una suerte tenerla.

| Categoría: Consultoría | Etiquetas: IESE Trias_Bes creatividad wikinomics web2.0 talento marketing |

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