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¿Qué tiene aquél que yo no tenga?
11.6.07


Robert Polet es un ejecutivo con treinta y dos años de experiencia en la división de congelados de Unilever que pasó a dirigir con un éxito incuestionable el grupo de lujo Balenciaga. Flavio Briatore, el responsable del equipo de Fórmula 1 de Renault, saltó a las cuatro ruedas tras dirigir la expansión de Benetton en Estados Unidos y abrir 900 tiendas.

Son dos casos de carreras profesionales en las que los paradigmas que utilizaron para tomar decisiones en sus antiguos empleos, y que tienen su origen en la experiencia vivida, han sabido adaptarlas al mercado de la moda o el automovilismo. Era la única forma de pasar de gestionar una división de congelados a encabezar un grupo alta costura o de dirigir un equipo deportivo tras organizar la apertura de tiendas de moda juvenil.

A veces se oye comentarios sobre qué tiene esa persona que la hace diferente a la gran mayoría. Probablemente, habilidades directivas.

El concepto de competencias empezó a usarse en el contexto de la empresa a partir de David McClelland (1973), para mostrar que el éxito profesional no se puede predecir únicamente con tests de inteligencia y la exhibición de un título, afirma el profesor Pablo Cardona en su artículo “Evaluación y desarrollo de las competencias directivas” aparecido en HBR.

Las competencias directivas están relacionadas con:
  • la capacidad estratégica: visión de negocio, resolución de problemas, gestión de recursos, orientación al cliente, red de relaciones y capacidad negociadora.
  • su capacidad ejecutiva y de liderazgo: comunicación, organización, empatía, delegación, ayuda a sus colaboradores a mejorar y potencias sus habilidades y capacidades y trabajo en equipo.
  • la eficacia personal: proactividad, autogobierno y gestión y desarrollo personal.

No todas son necesarias para un puesto directivo concreto, pero cuantas más tenga de las veinticuatro que actualmente están catalogadas, mejores resultados obtendrá la empresa gracias a su trabajo. Y esto, lo saben casi todas las compañías de selección de personal y de “head hunting” que llevan tiempo escudriñando a sus candidatos para prever cómo se comportarían de ser presentados al cliente.

+info: David McClelland y su concepto de competencia directiva | Experiencia, ¿en el sector o en el cargo? | Pérdida de objetivos y falta de asertividad |

>> Publicado en Categoría: Consultoría

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