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El trabajo reproductivo
29.7.12


Recientemente ha caído en mis manos un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona titulado "El trabajo reproductivo" que, en palabras de los autores, consiste en:
El trabajo de la reproducción comprende las actividades destinadas a atender el cuidado del hogar y de la familia. Se le denomina «trabajo de la reproducción» para diferenciarlo del trabajo de la producción (de bienes y servicios), puesto que éste es el único reconocido, ecónomica y socialmente como trabajo, en las sociedades industrializadas. También se utiliza el lema «trabajo de la  reproducción» en lugar de «trabajo doméstico» por considerarse que este lema tiene un alcance mayor al atribuido habitualmente a este último tipo de trabajo. Así las cosas, puede afirmarse que el escenario del trabajo de la reproducción es el hogar y la familia. [...] su alcance abarca las actividades relacionadas con la gestión y el mantenimiento de la infraestructura del hogar y las derivadas de la atención y cuidado (en su más amplia acepción) de los miembros de la familia, en la convicción de que todas esas actividades toman únicamente ese significado y esa concreción en las sociedades urbanas e industriales del mundo occidental.
Evidentemente, este tipo de trabajo--que en ningún caso es un empleo--no está remunerado, es prestado principalmente por las mujeres y la actual organización social no lo reconoce como tal. A persar de ello, el trabajo reproductivo sí ha suscitado un creciente interés académico desde que las culturas escandinava e italiana comenzaron a estudiarlo en la década de los ochenta. 

Las tareas que conforman el trabajo reproductivo básicamente se pueden catalogar,  según los autores de la investigación, en los grandes categorías:
  • la dimensión de trabajo de automanutención;
  • la dimensión de trabajo de infraestructura del hogar;
  • la dimensión de atención de las cargas reproductoras pasadas, presentes y
  • futuras;
  • la dimensión de organización del funcionamiento del hogar;
  • la dimensión de trabajo de mediación, ya sea entre el hogar y el conjunto de servicios ofertados por el Estado y las instituciones públicas, ya sea un trabajo de mediación vinculado a la gestión afectiva y relacional;
  • la dimensión de trabajo de representación conyugal.
El estudio muestra que los hombres se incorporan poco a poco a realizar tareas relacionadas con el trabajo de reproducción. Pero no es menos cierto, señalan los autores, que suelen limitarse a las tareas que pueden realizarse con mayor grado de flexibilidad, como "es, por ejemplo, el jugar con los hijos e hijas. Sólo las actividades vinculadas a gestiones administrativas o bancarias y, en menor medida, a la organización del ocio familiar tienen a los hombres como principales protagonistas". 

De forma resumida, otros aspectos importantes de este interesante estudio son:
  • la «mercantilización» del trabajo reproductivo que hacen unidades familiares con recursos suficientes para «subcontratar» los servicios de profesionales para hacerse cargo de ciertas tareas;
  • la presencia de hijos o hijas como factor que actúa en detrimento del reparto de las tareas reproductivas, y en todo caso, "la maternidad parece ocupar un lugar central, de tal manera que hay un importante grupo de mujeres que se muestran reacias a delegar la crianza de los hijos e hijas en una institución como la guardería o el jardín de infancia";
  • Respecto a la atención de personas mayores, la institucionalización del cuidado de las personas mayores no es contemplada ni por los hombres ni por las mujeres y sólo las personas de categorías socioeconómicas altas reconocen esa opción. "Ambos sexos coinciden en que las personas mayores deben vivir con los hijos. Y sin embargo, "por parte de las encargadas del trabajo de la reproducción, la atención de los mayores tiende a verse como una carga que es mejor delegar en otras personas fuera del hogar, a diferencia de lo que ocurría con el cuidado de los hijos e hijas".
Es curioso que el trabajo siempre se ha asociado--y así lo hemos aprendido en facultades y escuelas de negocio--a la producción de bienes y servicios, pero lo cierto es que existe un segmento de la sociedad que realiza unas tareas y trabajos que ayudan al mantenimiento de la estructura y el crecimiento de las sociedades modernas e industrializadas, que son las únicas en las que aparece este tipo de trabajo. 

Tal vez, la inclusión en el currículo de la secundaria y/o el bachillerato de la comprensión del trabajo reproductivo sea un paso positivo para aumentar la consideración hacia estas trabajadoras y la reducción de las tasas de violencia en el hogar que estamos sufriendo en la actualidad. | Foto: Gonzalo Déniz |

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