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¿Es la colaboración en la web 2.0 una ayuda desinteresada para construir imperios comerciales?
18.10.07


eCuaderno recoge una nueva iniciativa de The Washington Post que permite a las bitácoras que enlazan hacia alguna de sus noticias ganar en visibilidad, tráfico... y algo de dinero. Por su parte, el diario se aprovecha de los comentarios de las bitácoras para ganar cobertura informativa.

¿Estamos ante un cambio de tendencia, muy incipiente todavía, en el que los “grandes” medios remuneran a los que generan contenido desinteresadamente, en este caso a las bitácoras? En el trasfondo de estas iniciativas hay un debate que lleva años instalado en la web.

Hace un par de años Om Malik en su artículo, ya clásico, “Web 2.0, Community & the Commerce Conundrum” reflexionaba sobre si los “grandes” de Internet y otras empresas se aprovechan de la participación, los contenidos y trabajos desinteresados de terceros en la web 2.0 en general. Malik se preguntaba si tanta participación y colaboración en torno a la web 2.0 no estaría ayudando a construir grandes negocios, aupar imperios y convertir el más precioso activo del hombre, el tiempo, en mercancía para terceros:
I wondered out loud, if this culture of participation was seemingly help build businesses on our collective backs. So if we tag, bookmark or share, and help del.icio.us or Technorati or Yahoo become better commercial entities, aren’t we seemingly commoditizing our most valuable asset - time. We become the outsourced workforce, the collective, though it is still unclear what is the pay-off. While we may (or may not) gain something from the collective efforts, the odds are whatever “the collective efforts” are, they are going to boost the economic value of those entities. Will they share in their upside? Not likely! -Artículo completo [ENG]

En el mismo sentido, en 2005 Anil Dash de Six Apart y Caterina Fake de Flickr se enzarzaron en una polémica en torno a si la segunda debería recompensar a los creadores más populares y de mayor reputación cuyas fotografías alberga ya que estas son las que le generan más tráfico (y valor). Flickr respondía que es una red social basada en la fotografía y que los valores de sus miembros son diferentes al dinero: la conexión con otras personas, la creación de una marca personal y atraer la atención de terceros. Aunque todo el debate se centró en Flickr, esta polémica es extensible a cualquier empresa que tenga su API abierta al desarrollo de terceras partes, que son casi todas. (p.e.: Google, Blogger, MySpace, FaceBook, YouTube...)

En la red comienza a ganar partidarios el movimiento freedata cuyas exigencias se basan en que:
  • las redes sean abiertas y los datos (valor añadido) que cada usuario posea sean exportables en un formato estándar como XML o RSS; este no es el caso en Filmaffinity, Last.fm, Amazon... y la gran mayoría de los “grandes”;
  • la adopción de este tipo de simbiosis comerciales entre “grandes” y generadores de contenido (y valor) como algo imprescindible, y
  • el reparto de beneficios entre los “grandes” y los generadores de contenidos o aplicaciones basadas en los API sea “entre iguales” o lo más equitativa posible.

+info: Nicholas Carr y sus críticas a la web 2.0 |

| Categoría: Blogosfera | Etiquetas: web2.0 contenido rentabilidad empresa desarrollo participacion crecimiento retribucion |

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