logo

El escándalo Mattel y la marca “Made in China”
8.9.07


Mattel ha retirado en las últimas semanas más de diez millones de juguetes sólo en EEUU. La causa es la presencia de una excesiva cantidad de plomo en las pinturas en algunos de sus productos. La preocupación y el susto de muchos padres ha sido muy grande.

Los jefes de Barbie han puesto la maquinaria interna en marcha para capear la crisis. La política de transparencia e información ha dado los resultados esperados y la campaña de recogida de productos defectuosos ya está llevándose a cabo. Mientras tanto, los asesores legales de Mattel ya están afilando los lápices ante la temporada que van a tener que pasar en los tribunales y los publicistas están diseñando la estrategia para lavar la imagen de marca y remontar el vuelo en los próximos meses.

Parapetados tras la evidente preocupación por la seguridad de los niños subyacen otros problemas no menos importantes cuyo origen está en Mattel, las autoridades de consumo americanas y europeas y el gobierno y la industria chinos:
  • la inexistencia de filiales de las grandes empresas americanas y europeas en el mercado chino entre cuyas funciones esté el estricto control de los procesos de producción que contrata en ese país;
  • la incipiente industria china de subcontratistas que rompe la cadena de control y calidad de los productos fabricados y plantear problemas de transferencia de responsabilidad supranacionales en caso de litigio;
  • el grave agujero en los controles de calidad diseñados por Mattel para sus productos fabricados por el gigante amarillo;
  • la irracional y constante lucha por reducir costes en la cadena de suministros que afecta a muchas empresas manufactureras de cualquier país y que promueve la idea de que la falta de ética y valores sigue anclada en muchas compañías;
  • la ineficacia de la normativa europea de protección del consumidor en vigor que no ha sido capaz de detectar los productos defectuosos antes de que llegaran al público y sólo ha reaccionado tras conocer el contenido de las notas de prensa que difundía Mattel;
  • la descentralización administrativa china hace difícil el control del gobierno central sobre la normativa local en materia de seguridad, consumo, exportaciones, etc.

Todavía está por ver cómo afectará esta medida a su cuenta de resultados, la imagen de marca, la cotización en Bolsa y al resto de productos habida cuenta de la proximidad de la campaña de Navidad y Reyes. La industria juguetera confía en que Barbie y Ken saldrán airosos de la crisis.

| Categoría: Sociedad | Etiquetas: crisis China coste calidad gobierno UE globalizacion consumidor |

| Permalink | Enlaces a este artículo | Enviar por correo-e |

Marcadores sociales: Meneame | Fresqui | Facebook | FriendFeed | Google Bookmarks | Yahoo! My Web | Technorati | Twitter | Delicious |

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Enlaces a este artículo:

Crear un enlace

<< Principio


2.0