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El calvario de actualizar el kernel (I): delta y rpm
6.9.05


Las actualizaciones del kernel en Linux requieren un alto uso del procesador ya que modifican el ‘corazón’ del sistema operativo que hace funcionar el ordenador.

Cualquier programa de Linux se puede instalar y actualizar gracias a los paquetes rpm. Incluso puede generarse un fichero rpm a partir del código fuente de cualquier programa Linux. La existencia de paquetes rpm simplifica extraordinariamente cualquier proceso de instalación, eliminación o actualización de programas en Linux ya que evita al usuario compilar y configurar manualmente, como en sus orígenes exigía Linux.

Recientemente Linux ha incorporado un segundo tipo de paquete, el delta. Este tipo de fichero, que complementa al rpm, es de menor tamaño que aquél y exige menos tiempo de conexión a Internet. Y son completamente diferentes aunque el objetivo sea el mismo: la actualización de un programa.

Por ejemplo, de forma somera y sencilla, si antes actualizar el kernel-source suponía descargar 60-70 megabytes en un fichero rpm, un delta que permita actualizar el kernel de la versión 2.6.12 (la instalada) a la 2.6.14 (la nueva) puede tener un tamaño de 20-25 megabytes. Por tanto, los delta acarrean un importante ahorro de tiempo de conexión en Internet para su obtención porque el delta sólo incluye el código fuente necesario para migrar desde la versión 2.6.12 a la 2.6.14, es decir las líneas de programa que varían entre una versión y otra y no incluye las líneas de programación comunes entre ambas versiones.

Cuando un delta recibe la orden de instalación, toma las líneas de código que no varían de la versión anterior del programa (que se encuentran en el disco duro, en nuestro caso 2.6.12) y las suma a las que contiene el delta (las correspondientes a la versión 2.6.14 que han variado y no se encuentran en la 2.6.12)para generar el rpm.

Este ahorro en tiempo de descarga se ve eclipsado por la mayor potencia que se le requiere al procesador durante el proceso de instalación (primero, obtención de las líneas de código de la versión 2.6.12 que se mantienen en la 2.6.14; segundo, generación del fichero en formato rpm que contiene el código común a ambas versiones y del nuevo obtenido en formato delta, y finalmente, actualización del programa a partir del rpm generado). Por eso, los delta sólo aparecen cuando hay que actualizar y nunca cuando se realiza la primera instalación de un programa.

En resumen, delta significa ahorrar tiempo de conexión pero exige más tiempo de procesamiento al procesador del ordenador. Con un procesador Celeron la actualización del kernel puede convertirse en un calvario ya que el procesador puede alcanzar un velocidad alta, cercana a la crítica, y para evitar que aquél se dañe, apagarse sin concluir la actualización.

Esto ocurre con SuSE 9.2 en un Celeron 2.5GHz, escritorio Gnome y YaST funcionando. Afortunadamente, Linux es tan versátil y configurable que no es dificil solucionar esta circunstancia.

>> Publicado en Categoría: Linux

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