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Director/a de Cultura Corporativa
30.9.06


En Expansión & Empleo se hacen eco de un nuevo cargo dentro de la empresa: director/a de Cultura Corporativa. Aunque en el artículo no define claramente sus funciones y, por tanto, parece apuntar más a una acción de marketing de la empresa sueca citada en el artículo y dedicada a la gestión de soluciones de videoconferencia por alta definición, en IE Human Resources Blog sí lo tienen claro:

[...] salvaguardar los principios y valores culturales básicos de la empresa a medida que ésta crece y se dispersa geográficamente. Esto implica una labor de tipo procedimental-mantenimiento y comunicación de normas y regulaciones internas, códigos de conducta, beneficios, etc-y sobre todo la comunicación permanente de cómo evoluciona la empresa a lo largo del tiempo en función de los valores introducidos por su fundador [...]

Por tanto, sus funciones parecen claramente definidas y el cargo justificado. El director de Cultura Corporativa debe ser, por tanto, añadido a la interminable lista de roles a desempeñar por uno de los miembros de la plantilla. Sin embargo, para el debate podría quedar el que este cargo reporte directamente al Consejero Delegado y esté presente en el Comité de Dirección, como ocurre en la compañía sueca.

La cultura corporativa se antoja imprescindible para conseguir el éxito cuando, por ejemplo, se produce una fusión o adquisición entre empresas radicalmente distintas: fue el caso de America Online, una compañía jóven y que operaba en el novedoso mercado de internet con Time Warner, una compañía de medios tradicional, para formar AOL Time Warner.

Los accionistas de ambas tuvieron claro que una cultura corporativa fuerte es una ventaja competitiva. Como en cualquier sistema social, la cultura compartida une y vincula a las personas que trabajan juntas. Es más, su intensidad afecta los resultados de la compañía y tiende a estabilizar el desempeño: la claridad con que las metas, métodos de trabajo, etc. son percibidas por la plantilla y consecuentemente reduce el margen de error del empleado al interpretar los objetivos de la firma. Incluso, algunos estudiosos llegan a considerar a la cultura corporativa como un mecanismo informal de control que coordina el desempeño de la plantilla y vaticinan que, si es construída por los empleados en lugar de por la dirección, favorece la productividad y la moral del personal.

En definitiva, aún siendo una práctica de reciente aparición intrínsecamente unida al Corporate, sus efectos positivos en la organización son verificados por muchos estudiosos y rápidamente se popularizará entre los directivos y ejecutivos de las compañías que ni cotizan en Bolsa y sienten la presión de miles de analistas siguiendo sus pasos, ni se fusionan o adquieren otras.

>> Publicado en Categoría: Consultoría

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